Los supervivientes de la Atlántida
Imagen:
“Los supervivientes de la Atlántida” es un libro muy interesante, que desde la primera
pagina describe la historia, y sobre
todo la pre-historia, desde otro punto de vista.
Ese punto de vista esta
basado en los cuentos populares y los mitos que todavía se pueden escuchar en
la Península Ibérica, es decir, en España y Portugal, pero que no tiene
suficiente base arqueológica.
También, expone en el
libro, que dada la enormidad de datos que tendría que exponer, si se limitara a
los mitos y cuentos de los límites del Atlántico, decidió ponerles límite, y
realizar su trabajo solo con datos recogidos en la Península Ibérica.
A la conclusión a la
que llega el autor Juan G. Atienza, al final del libro, después de exponer
montones de datos reales y compararlos con mitos y cuentos de las Península, es
muy interesante.
La idea de la
evolución humana, es una idea que permite explicar tanto la pervivencia del
hecho mágico a través de los siglos como el probable origen de ritos e ideas
religiosas cuyo punto de arranque nos es desconocido.
Copiado del libro:
Hechos consumados en cuanto a su realidad, pero
hipótesis en cuanto a su causa
- El
hombre del paleolítico superior, mutante extraño y anómalo de los homínido
que le precedieron, pudo recibir, esporádicamente o de un modo continuado,
la visita de exploradores-maestros procedentes del mar, (que venían del Atlántico, los Atlantes) que le enseñaron mágicamente la
racionalización de su vida, de la caza y de los mas elementales principios
de la fertilidad animal.
- Durante
el periodo mesolítico –epipaleolitico- profundos trastornos en la
estructura geológica y climática de la Tierra produjeron, en un principio,
un intenso trauma en los pueblos primitivos, cuya forma ancestral de vida
cazadora se vio turbada por la emigración de especies animales, por
alucinantes cambios climáticos y por turbaciones geológicas que para el
resultaban incomprensibles.
- A
fines de este periodo, y a lo largo de un tiempo indeterminado, comienzan
a aparecer, en las zonas lindantes con las vertientes atlánticas, los
restos de pueblos desconocidos hasta entonces, probablemente
supervivientes y herederos de una civilización superior desaparecida en
los cataclismos geológicos que se
han venido produciendo.
- Estos
supervivientes por su corto numero y por las precarias condiciones de vida
que tienen que adoptar después de su salvamento del desastre, no actúan
como pueblo directamente dominador, al menos en principio, pero llevan
consigo el germen de unos conocimientos superiores y, en muchos casos, de
un desarrollo mental que les da la posibilidad de dominar de modo efectivo
a los pueblos primitivos con quienes han de convivir.
- Una
parte de estos supervivientes atlantes -les llamamos así por conservar el
nombre transmitido por los mitos- permanece en la fachada atlántica
europea, ejerciendo una especie de colonialismo mágico que tiene su
testimonio en el desarrollo aun misterioso de la cultura megalítica mas
primitiva.
- Otra
parte atraviesa el norte de África y estableciéndose en las cuencas
fértiles de aluvión de los grandes ríos –el Nilo, el Tigres, el Eufrates,
el Indo –constituyen el arranque de las primeras y más importantes
civilizaciones históricas reconocidas: Egipto, Sumer y Mohenjo Daro.
Hasta aquí existe una idea general que,
ciertamente, no habrá de satisfacer a los historiadores y arqueólogos
racionalistas. Porque, sin duda alguna, faltan las pruebas materiales
suficientemente reveladoras de su certeza, aunque sobren ya los testimonios mitológicos
y tradicionales, deformados por la transmisión oral a través del tiempo. Esta
idea general en cualquier caso, nos ha de orientar en la explicación de unos
hechos, de unos fenómenos y de unas transiciones históricas que no podrían tener
una razón válida si únicamente atendiéramos a los restos arqueológicos y antropológicos
que han sido encontrados hasta este momento.
Sin embargo, queda un punto que necesita
aclaración mas detallada: precisamente la relación existente entre los
apartados 5 y 6 del esquema que hemos establecido.
¿Por qué motivo, siendo unos y otros
supervivientes del mismo cataclismo y poseedores, unos y otros –en teoría- del
mismo saber superior, los colonos atlantes establecidos en occidente europeo no
dieron lugar a civilizaciones tan intensamente brillantes y espectaculares como
las que surgieron en el oriente mediterráneo y en el valle del Indo?
Si echamos mano de nuevo a los mitos originarios
citados y relatados anteriormente,(mito de Osiris, mitología Egipcia /leyenda de los titanes, mitología
griega/ la leyenda de los Thuata-de-Dannan mitología irlandés-celtica del libro
Leabhar Gabhala ) se nos dejara ver de un
modo claro –a su modo, naturalmente, una claridad necesitada de interpretación-
que la razón la cultura, la sabiduría, la bondad y, en fin, todas las virtudes,
¡todas!, estaban en esos mitos prácticamente del lado de los que terminaron
venciendo en la contienda ancestral: Horus/ Zeus/ Thuanan-de-Danan. Y que por
el contrario, todas las maldades, todas las adversidades, todos los actos
negativos, formaban parte de los que salieron perdiendo en la batalla decisiva:
Seth/ Cronos/ fir-Bolg.
Pero ésta, desgraciadamente, es una ley universal:
la historia, mítica o racional, ha sido siempre escrita por el vencedor en
cualquier pugna. Por eso estamos acostumbrados a ver, leer y oír que el BIEN
siempre vence al MAL.
Imagen del libro.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada